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lunes, 13 de julio de 2020

"CARMEN", por CRISTINA ÁLVAREZ DE CIENFUEGOS


Hoy el día ha amanecido como una pavesa apagada. Su grisáceo manto es un acicate
para revolver pensamientos y recuerdos aletargados. Hoy, la tristeza me ha traído la
figura de aquella mujer de antaño, la que el tiempo nunca borró. Y es que, siendo yo
muy niña y sin saber casi nada de la vida, intuía que Carmen, era el triste ejemplo de
mujer maltratada.
Carmen acudía a mi casa algunos días por semana para ayudar a mi madre en las
múltiples tareas de casa. Mis cinco hermanos y yo le dábamos bastantes horas de
dedicación y trabajo y ella sola no daba abasto.
Pero Carmen a mis ojos, era una mujer singular. Provenía de algún lugar de
Extremadura y aterrizó en aquella ciudad bañada por el Ebro, al igual que tantas
personas, huyendo de la pobreza y en busca de lograr algún sustento por precario que
fuera.
Carmen, pese a su juventud, era una mujer ajada por el mal vivir. De su rostro,
prematuramente envejecido, sobresalía una raída y escasa dentadura que cuando
sonreía descubría unos huecos faltos de piezas. Su piel cetrina, sus ojos hundidos y su
cabello permanentado y ralo, le daban un aspecto de desaliño rayando en el
abandono.
Aun así, Carmen era alegre y cantarina. Se reía por cualquier cosa y de continuo en sus
labios se dibujaba el nombre de su hombre. Cada vez que lo pronunciaba, hacía una
pausa semejante a una leve y respetuosa inclinación de cabeza. Era el nombre de su
amo y señor, el que la maltrataba a diario. Cuando Carmen se refería a él se le
iluminaba la mirada y la voz le temblaba. Él era “mi Fernando”.
“Mi Fernando” no trabajaba, era un gandul que se aprovechaba de lo que ella mal
ganaba. La tenía poseída, la esperaba a la salida del trabajo todos los días y ella le
rendía cuentas. También le ponía la mano encima propinándole grandes palizas. Pero
ella lo negaba. Siempre se inventaba alguna historia para no involucrarle. La mantenía
atada física y emocionalmente. La dominaba hasta el punto de decidir los días que
debía ir al trabajo y los que no.
Carmen era, como allí llamaban a los inmigrantes “una charnega”, una pobre mujer
forastera.
Hubo una semana en que Carmen dejó de venir a casa. Al cabo de unos días apareció
con un ojo morado contando que había tenido “la gripes”. Y es que a “mi Fernando” le
gustaba empinar el codo y de ahí tanta vida devastada.
Aun así, Carmen bebía los vientos por su Fernando, jamás lo denigraba. Estaba ida por
sus huesos.
A veces Carmen y yo nos subíamos al terrado de la casa para tender la ropa bajo un sol
que asfixiaba. Una de aquellas tardes me pidió que la acompañara pues me quería
mostrar una visión que, según ella, se le repetía con cierta frecuencia. Mi inocencia de

entonces me llevó a creer sus palabras. Así que, no subimos las dos al terrado en
espera de que tal suceso se tuviera lugar. Ella me dijo:
- Estate atenta, ya verás como no tardaremos en ver en el cielo a la Virgen María
paseando con el niño Jesús dentro de su cochecito.
Yo, con mis ojos muy abiertos atentos y aguardando…
Las dos nos mirábamos, mi expresión interrogante, pero nada. Bajo aquel cielo azul y
el sol de la tarde, lo único que se movía eran las blancas sábanas colgadas de sus
alambres.
- Pero Carmen ¿por qué no vemos a la Virgen?

Ella se mantenía en silencio, incrédula. Aquella tarde la Virgen le había fallado.

lunes, 8 de junio de 2020

"EL JOVEN DEL PATIO", por CRISTINA ÁLVAREZ DE CIENFUEGOS


El patio de aquella casa entrañaba algo de misterio. Era aquella, la primera vivienda
que habité cuando me casé. Mi edad, para entonces, era casi la de una niña.
Vivíamos en la segunda planta y aquel piso lo estrenamos nosotros. Cuando llegamos,
el barrio en el que se ubicaba tenía un aspecto fabril, de gran movimiento y abundante
tráfico. La calle amplia, de un solo sentido estaba muy próxima a la Rambla principal en
el centro de la ciudad. Grandes ventanales se abrían al exterior desde los que se podía
observar todo aquel bullicio que, de alguna manera, me hacía compañía, mitigando
algo mi soledad de aquellos días.
En la acera de enfrente había un bajo dedicado a un taller de coches y motos.
Recuerdo cómo uno de los empleados, con cara de cordero degollado, me observaba
cada vez que me asomaba a la ventana, me siseaba y me hacía gestos, quizá para él
halagüeños, para mí no tanto.
Pero aquel patio interior, al que daba la cocina y tres habitaciones, no estaba exento
de misterio.



El primer piso de mi bloque lo ocupaba una familia con un par de hijos algo mayores y
cuya madre, una señora bien acomodada y parlanchina sufría algún tipo de demencia
lo que se traducía en un hablar mucho para decir bien poco. Todas las mañanas oía la
conversación que mantenía con la asistenta mientras ésta callaba. Una conversación
sin pies ni cabeza y, en la que cada frase, la finalizaba con la consabida muletilla “¿qué
me entiende…?”.
Los días avanzaban y, aunque muchas veces me sentía cohibida al asomarme a la
ventana por aquel admirador gesticulante, el piso era de lo mejorcito, amplio y
luminoso.
Pero una noche de verano, bien avanzada la madrugada, me despertaron los sollozos
lejanos de una mujer que, entre gemidos pedía “socorro, socorro”. Fueron momentos
de angustia, de incertidumbre por no saber lo que yo podía hacer, mantuve el oído
atento, y al cabo de unos instantes, el silencio más absoluto se hizo amo de la noche.
Jamás volví a saber de aquel incidente ni se oyó voz alguna que lo denunciara.
Junto aquel patío había un solar vacío en el que pronto comenzaron las obras para
erigir un nuevo bloque de edificios. Lo fueron levantando con notable rapidez, peldaño
a peldaño. Desde la primera planta hasta la sexta. Los obreros colgados de sus
andamios hacían verdaderos equilibrios. Desde mi cocina yo escuchaba sus chácharas
y risas a la hora en que se tomaban el bocadillo, en cierto modo me alegraban el día.
Pero aquel patio, antes luminoso, iba perdiendo la luz a medida que la altura del nuevo
edificio se acrecentaba. A mí comenzó a faltarme el aire al comprobar cómo se iba
transformando en un pozo oscuro sin apenas alegría.
Ocurrió en una apacible mañana en que el rumor del trabajo de los albañiles, se trocó
en una ola de lamentos y lágrimas que caía del cielo como plomo de una bayoneta. Fue
entonces cuando presa de pánico me asomé al patio puesto que, los lamentos
precedían de él. Creo que me faltan palabras para contar lo que vi, mejor dicho, para
expresar lo que sentí ante la pavorosa escena que se abría a mis ojos.
En el suelo de aquel patio oscuro, otrora luminoso y, en medio de un charco de sangre,
yacía sin vida el cuerpo de uno de los obreros del edificio en ciernes. Y aquellos
lamentos, aquellas lágrimas incontenidas eran del hermano y compañero de trabajo
del infortunado muchacho que se precipitó al vació desde una sexta planta.
Instantes después cubrieron su cuerpo con plásticos en espera de la llegada del notario
para dar fe de aquel absurdo accidente laboral. Su cadáver permaneció varias horas allí
postrado, inmóvil en las que creí desfallecer de angustia. Se llamaba José María, lo
recuerdo como si hoy se hubiera producido.
Desde entonces la casa se convirtió en maldita y el patio en un pozo negro de
desventuras. Tiempo después otra serie de acontecimientos confirmaron aquella
maldición. Pero eso ya, formaría parte de otro relato.

domingo, 31 de mayo de 2020

"NO PUEDO VER EL MAR, LA NIEBLA HA CEGADO EL HORIZONTE", por CRISTINA ÁLVAREZ DE CIENFUEGOS


He visto rostros embozados hasta los ojos cuyas pupilas desprendían el asombro de la
duda. Caminaban la calle en silenciosa armonía. Mudos, esquivando cualquier roce,
cualquier caricia, cualquier sonrisa.
La noche los cubría de luna y en el balbucir de las estrellas, apenas se advertía un rayo
de esperanza.
Mayo nos dice adiós.
Dulce, florido, risueño mayo de otros días. Hoy te nos muestras hosco y pesaroso,
dejando entrever la cadencia de tu luto.
Luto de sangre y muerte
Luto de confinamiento
Luto de soledad
Nunca más volveremos a lo que éramos y es que el dolor nos ha tatuado con severo
cincel. Malos sueños nos asaltan en la media noche.
Amanece un nuevo día y sigue la espera detrás de la puerta. Ayer un rebrote, nuevos
ancianos en la picota.
La angustia ahoga, aprisiona. Hay muchos vencidos que ya no alcanzarán victoria. Sólo
la muerte los libró del horror. Dura es la batalla, sí ¿quedarán fuerzas?
Otra vez mayo, mi querido mayo. Te vas como viniste, con tu rostro sellado y tus ojos
velados por tanta lágrima.
En el amanecer de mañana, tu redonda estala abrirá el paso al receloso junio. La jota
de su nombre nos va aproximando al verano.
Ayer fue marzo que con su invernada nos introdujo en la muy tediosa cuarentena.
Seguimos en ella ¿morirá junio abriéndonos sus puertas a otra primavera?

miércoles, 20 de mayo de 2020

"MAYO EN CUARENTENA", por CRISTINA ÁLVAREZ DE CIENFUEGOS



HAMBRE


No, me niego a seguir contando los días de esta árida y tediosa cuarentena. Perdí la cuenta e ignoro qué día es.
Desde esta ventana mía que se abre al cielo, hoy el sol acaricia mi piel y la brisa revuelve mi pelo. También puedo ver la ciudad que se extiende como alfombra de primavera. Una ciudad que se duerme en las cinco de la tarde de este día de mayo en el que los brillos refulgen como espadas y el horizonte lejano se quiebra con las montañas.
Y bajo esta piel mía bulle la rebeldía de permanecer en prisión. Sé que el mar no está lejos, hasta aquí me alcanza su brisa, su aroma, su azul. Quisiera bordearlo todo, recorrer su arena, sumergirme en sus aguas. Beber su vida.
Pero esta árida y tediosa cuarentena nos ha limitado las horas con absurdas franjas. Los días con absurdas fases, mientras esta absurda sociedad se enfrenta, se enemista, se aleja de la cívica convivencia. Casi en pie de guerra, unos contra otros profiriendo insultos y palabras muy gruesas. Al igual que el virus, hay una mano negra que se entremete en nuestras conciencias.
Y esta obligada hibernación pronto se cobrará tres meses. Triste, muy triste balance de muertos. Se van en silencio, tan simple como un número suelto en los telediarios. Sin un rezo ni una flor. Lloraremos mucho sí, no habrá suficientes lágrimas que laven su amarga ausencia.
Pero también hay muertos con vida. Tantos y tantos que deambulan con sus despensas vacías, aguardando colas y esperando no se sabe qué mientras la ineficiencia sigue colmándoles de pobreza. Y esas conciencias queriéndose evadir de culpas, ganándose cómplices, mercadeando infames intereses.
Absurda, muy absurda cuarentena.


jueves, 14 de mayo de 2020

"DÍA SESENTA Y DOS, SEGUIMOS CONTANDO MUERTOS", por CRISTINA ÁLVAREZ DE CIENFUEGOS



Estas letras armarán una corona de palabras escritas bajo el yugo de una cuarentena. Serán palomas mensajeras que volarán más allá de las lindes que nos impongan.


Estas letras hablarán al mundo de mis cuitas socavadas en la soledad de estos muros. Gritarán a la fuerza de los vientos, clamarán cual sonido de los truenos que la tierra volverá a ser nuestra, que la vida besará de nuevo nuestro cielo. Que nadie limitará nuestro albedrío imponiéndonos nuevas realidades.
Estas letras se unirán en mudo desencanto a mil corazones semejantes. Serán sudario que enjugue las lágrimas contenidas. Lucharemos más allá de cualquier sueño para volvernos a abrazar bajo el techo del mismo cielo, bajo la bandera de nuestra libertad


Estas letras buscarán entre las cárcavas resecas esa fuente limpia de unas manos oferentes de su alma generosa. Será entonces cuando las fisuras de las almas danzarán sobre la dorada tierra traspasada por la luz del Occidente, sobre el azul, sobre el aroma salobre inflamado por la brisa.


sábado, 9 de mayo de 2020

CUENTO DE "LA DAMA DE HIELO Y EL HOMBRE ENCADENADO", por CRÍSTINA ÁLVAREZ DE CIENFUEGOS


Había concertado una cita con la Dama de Hielo en la ciudad de ella. Días atrás el
encuentro tuvo lugar en la ciudad de él donde, según la Dama todo pareció discurrir con
total normalidad. Fueron unas horas de armoniosa compañía y muestras de amistad por
ambas partes.
Aquella mañana él, la llamó a las diez y le dijo que a las once llegaría al lugar donde
vivía ella. Le daría un toque de teléfono cuando estuviera allí. La Dama de Hielo se
preparó con especial esmero para recibir a tan solícito galán y cuál fue su sorpresa
cuando a las once sonó el teléfono y, cogiéndolo con premura y con la convicción de
que él ya se encontraba muy próximo en la distancia, sonó su voz que, en tono suave le
decía que, por ciertas obligaciones domésticas, (ella pensaba que eran servidumbres de
hombre encadenado), no podía acudir a la cita que días antes había concertado con ella.
Entonces la Dama de Hielo se heló un poquito más y aceptó sus disculpas porque ella
era muy educada y comprensiva.
Él le dijo que la llamaría a casa en quince minutos puesto que ella en esos momentos
había ido al cajero. La Dama de Hielo subió en el ascensor un poco desencantada pues
su galán la había decepcionado. Entró en casa y pensó en los poemas de amor que él le
había mandado. En esto sonó el teléfono y nuevamente la voz de él intentaba justificar
lo que a ella le había parecido un desplante y, no solo eso, él le contó que se había
puesto muy seductor, vestido de negro. La Dama de Hielo le escuchaba sin pestañear
- el domingo iremos a comer a tu ciudad y, de aquí a una semana quizá podamos
vernos-
Entonces la Dama pensó que seguramente sería cierto lo que él le dijo la última vez que
se vieron mientras ella conducía y escuchó de sus labios que no pensaba verla nunca
más.
Más tarde, de vuelta a casa abrió el buzón para ver si había llegado el cuento que él le
había anunciado. Y así fue, el remite decía “De cine Azul”. Entró en casa y, después de
tomar asiento abrió el sobre con impaciencia y comenzó la lectura del relato.
¡Vaya! Pensó, de Dama de Hielo me ha convertido en “musa rojilla”. Pero sus ojos no
se detuvieron ahí, devoraron cada una de sus letras. Él le hablaba de muchas cosas: el paseo por su lugar de trabajo, por la catedral, por el casco antiguo bajo la mirada disoluta de don Fermín de Pas y, a continuación, enumeraba una serie de sorpresas que para ser más precisos se reducían a tres. Las dos primeras se referían al atuendo de ella que, a los ojos de él parecía sumamente provocativo. Nada más lejos para esa Dama virtuosa que provocar a “hombres encadenados”. En estos casos lo correcto es una sincera amistad.
Pero la tercera sorpresa la dejó más perpleja, se refería al sonido de un inoportuno móvil, ¡cuántas conjeturas erróneas sacó él! ¿pero cómo pudo imaginar tan disparatada historia? Ahora se explicaba el comportamiento que tuvo por teléfono.

Y la Dama ya no supo qué pensar, solo sintió una profunda desazón pues él en el cuento
se despide con la siguiente frase: “no la pienso ver más” …
Bueno querido, bromas aparte creo que el viernes no podré acudir a la cita. Voy a
intentar mandarte esta historia por Internet, si no lo consigo te la daré en mano la
próxima vez que te vea.
Hasta entonces recibe todo el “afecto” de tu “musa rojilla”

domingo, 3 de mayo de 2020

DELIA SÁNCHEZ NOS CUENTA SU VIAJE POR LOS PUEBLOS BLANCOS DE ANDALUCÍA

Al finalizar el invierno, el Ateneo organizó un viaje a Málaga para desde allí visitar varios pueblos de las rutas de los Pueblos Blancos. Yo conocía varios desde Jerez de la Frontera en compañía de mi marido y varios amigos jerezanos y son todos tan hermosos que no dudé en conocer los de Málaga, entre ellos hay dos que los visité desde Jerez, la bella Setenil y Ronda. Málaga la bella se encuentra situada en un privilegiado enclave natural, el mar Mediterráneo baña sus costas, y poblados y montes declarados Parque Natural, la circundan. Declarada Conjunto Histórico con amplias y animadas plazas y jardines, bellos monumentos y, un dicho singular ¿Quién dijo que el turismo de sol y playa está reñido con la cultura?


Vista desde el hotel MÁLAGA PALACIO

Llegamos a media mañana, y acto seguido nos dimos un paseo por la ciudad y al llegar al hotel Málaga Palacio, un clásico en la ciudad, nos animamos a subir al piso Nº 15 que tiene una bella terraza con cafetería y piscina con el lujo añadido de una panorámica espectacular de la ciudad.

Día 9) Un paseo con la guía explicando lo más destacado a su paso hasta llegar a la Catedral. La visita a la catedral me sorprendió, es bellísima pero lo que me fascinó fue el Coro, la sillería espectacular. Paseamos hasta la Plaza la Merced, y no podía faltar la foto con la escultura de Pablo Picasso y sentaditas al lado de él en el banco lo acariciamos y sonreímos con él. Seguido el teatro romano y la Alcazaba. Después del recorrido el cuerpo pedía refuerzos y nada mejor que dirigirnos al bodegón el Pimpi, emblema de la ciudad y actualmente punto de encuentro de famosos, malagueños y visitantes que valoran como entidad cultural y gastronómica de primer orden en Málaga.

EL GRUPO EN LA ALCAZABA


BODEGA EL PIMPI
 Creo que lo mas interesante del Pimpi está en la decoración interior del local, con verdadero sabor andaluz. Y donde han dejado testimonio de su paso muchos personajes conocidos, Picasso, duquesa de Alba, Carmen Thyssen, Antonio Banderas, Sara Baras Imanol Arias etc. La ciudad también es conocida por ser lugar de nacimiento del famoso pintor Pablo Picasso y cuenta con dos espacios dedicados al artista en el centro histórico: la casa natal de Picasso, situada en la plaza de la Merced, una de las principales plazas dentro de la ciudad, donde se desarrollan habitualmente actos y festivales. Pasear por la famosa calle Larios que es el eje del centro de la ciudad, con sus tiendas y edificios digamos de lujo, la cual te lleva desde la plaza de la marina en el paseo marítimo hasta la plaza de la Constitución, verdadera plaza mayor de Málaga desde la edad media.

UN ALTO EN EL PASEO MARÍTIMO 
La Ruta de los Pueblos Blancos regala, a quién se anime a recorrerla una Andalucía en dos colores. Por un lado, el blanco de sus casas encaladas. Por otro el verde de los impresionantes parajes naturales que rodean la mayor parte de esas localidades que se extienden entre la serranía de Cádiz y la serranía de Ronda, cuya belleza estriba en que se levantan majestuosamente en lo alto de las laderas y cerros por un imponente paisaje, dominado por bosques de pinos, alcornoques y encinas. En ellos la tranquilidad, la belleza, las coquetas casas blancas, el trazado estrecho y empinado de sus calles. Lugares únicos donde todavía conservan sus costumbres y tradiciones. Unas vistas increíbles que te harán viajar a otra época. Son legado de los árabes cuando gobernaron el sur de España a lo largo de siete siglos.



al fondo OJEN
Día 10) Empezamos con el primer pueblo blanco, OJEN. Ojén está considerado como uno de los pueblos con más encanto de la provincia de Málaga. Uno de sus atractivos son las cuevas de Ojén que antiguamente se utilizaban como refugio para personas y animales. En la actualidad la Cuevas Bajas están rehabilitadas para usos culturales. En cuanto a las Altas tras un hermoso pero empinado paseo nos encontramos un mirador, lugar idóneo para tomarte un respiro y admirar las espectaculares vistas de la sierra y el mar. Encaramado como una atalaya sobre el Mediterráneo, el municipio de Ojén aguardiente de hierbas, mencionando entre otros por camilo José Cela en su célebre novela La Colmena, o retratado por el mismísimo Picasso en uno de sus cuadros titulado Bodegón Español.

 EN EL MUSEO DEL  PINTOR REYNA MENESCAU EN COÍN

Coín. Una parada en Coín para visitar el museo en las dependencias del antiguo convento de Santa María de la Encarnación dedicado al Arte y Cultura, exposiciones, conferencias, conciertos, teatro y actividades variadas y este es el mágico lugar que alberga las salas del Centro Antonio Reyna Manescau, conocido como el pintor de Venecia, considerado como uno de los pintores españoles más importantes de la época.

Coín tiene otro lugar muy recomendable a la hora del almuerzo, con un ambiente acogedor y tranquilo, el Restaurante Bohemia, con cocina típica de la zona, buena elaboración de sus platos con productos agrícolas de la zona. El menú para mí fue el primero que he comido en mi vida, tan exquisito que el recordarlo me hace soñar que volveré a degustarlo. Un lugar exquisitamente cuidado y conseguido desde el primer al último rincón. Terminamos la ruta en el cercano Mijas Pueblo. La bella estampa de un sinfín de casitas blancas ascendiendo por las faldas de la sierra de Mijas, contrasta con el verde intenso de pinos ofreciéndonos una de las imágenes más pintorescas de Andalucía. Mijas Pueblo es el mayor foco de atracción para turistas tanto nacionales como internacionales debido a su belleza típica del pueblo blanco andaluz y sus miradores con vistas al mar. Y por supuesto los burros-taxi.









Desde mediados del siglo pasado el auténtico protagonista de este pequeño pueblo es el burro y una de las mayores atracciones turísticas es subirse a lomos de este hermoso animal para recorrer sus calles. El laberinto de callejuelas estrechas jalonadas por casas encaladas en blanco que se rompe a cada paso con el colorido de las macetas y los cientos de flores que decoran los balcones, es una imagen que se quedará en nuestra retina por mucho tiempo. Uno de los lugares emblemáticos del pueblo son, la Ermita de la Peña y el Mirador del Compás desde donde se disfruta de unas hermosas vistas al mar.

Plaza de toros MIJAS

Mijas tiene una bonita Plaza de Toros, está enclavada sobre la roca. Su puerta de acceso la estampa del paisaje como una típica casita blanca más. La plaza ha sido construida en forma ovalada que la convierte en una de sus principales características casi única en España.




EL GRUPO EN FRIGILIANA




FRIGILIANA


Día 11) Empezamos el día con la visita el bonito pueblo de Frigiliana. Las paredes encaladas, sus calles estrechas y sinuosas, las pequeñas casas que se encaraman unas sobre otras, un sinfín de escaleras que recorren todo el pueblo, son la herencia morisca que el paso del tiempo ha dejado en el casco antiguo de Frigiliana, uno de los mejores conservados de la provincia. Tres culturas que conviven y que representan cada año en su Festival de las tres culturas. Galardonado en 1982 con el Premio Nacional de Embellecimiento. Y su casco histórico de herencia morisca es Conjunto Histórico Artístico desde 2014. La miel de caña es el producto estrella del lugar, pues alberga la única fábrica existente aún en Europa. Un tercio de sus tres mil habitantes son extranjeros, de hasta una veintena de nacionalidades.

Seguimos ruta hacia Nerja. Nos dirigimos a las Cuevas de Nerja, esta cavidad es de gran interés arqueológico por sus pinturas rupestres, las cuales se datan como una de las más antiguas de España. Contiene una de las columnas más grandes mundo creada a través de la unión de estalactitas y estalagmitas. También podemos destacar que es una de las pocas cuevas que contiene en  su interior un teatro en el que se celebran todos los años el festival cueva de Nerja.




 Hace unos cuarenta años que las visité y aunque las cuevas son las mismas, he notado el cambio que han hecho para que los visitantes las admiren más comodamente, tanto que más de una hora de tiempo que hemos estado en ellas se hiciera escaso.




 En el centro del pueblo se puede disfrutar de uno de los lugares más emblemáticos a nivel nacional, un paseo flanqueado por palmeras hasta el Balcón de Europa, donde se puede disfrutar de magníficas vistas al mar Mediterráneo.

Día 12) Setenil de las Bodegas (Cádiz). En la ruta de los Pueblos Blancos, Setenil de las Bodegas es la localidad más singular. Sin duda. Y no lo es por la blancura de sus fachadas, que también, sino porque la mayor parte de sus viviendas son cuevas. De hecho sus intrincadas calles, lo único que se puede ver de esas casas es, precisamente la fachada y los pequeños tejadillos que las protegen.


SETENIL


SETENIL

Decimos tejadillos porque la verdadera cubierta de la mayor parte de las viviendas es la propia roca en la que están encastradas. Impacta por su belleza. Lo ideal es recorrerla con calma, las cuestas y
escaleras son realmente impactantes. Yo, en algún momento con la ayuda del brazo de Pipo, o Bernardo me fue más llevadero, e igual en Ojén y Frigiliana. Gracias amigos.


Ronda. Ronda es una de las ciudades más antiguas de España. Con unas vistas inolvidables sobre el tajo de Ronda, el Puente Nuevo fue terminado en 1793 y tardó 40 años en construirse uniendo la zona antigua de Ronda con la nueva. Sin duda alguna es el monumento más grande y famoso de Ronda.
Ronda también es conocida como la cuna de la tauromaquia. La plaza de toros de la Real Maestranza es una de las más antiguas y pintorescas de España, con capacidad para cinco mil espectadores. Francisco Romero, nacido en Ronda en 1695 es conocido por sus aportaciones en la lidia moderna. Su nieto Pedro Romero (1754- 1839) se convirtió en uno de los toreros más grandes de España. Fundó la Escuela de Tauromaquia de Ronda, aún conocida hoy en día por su clasismo y el estricto cumplimiento de las normas. En el siglo XX una segunda dinastía de toreros rondeños, los Ordoñez, constituye otra aportación de Ronda a la historia de la tauromaquia.



RONDA -EL TAJO-


TRAJES GOYESCOS EN LA PLAZA DE TOROS DE RONDA


CAYETANO ORDÓÑEZ "El niño de la Palma"




Sus dos figuras fundamentales fueron Cayetano Ordoñez (81904 -1961) y su hijo Antonio Ordoñez (1932 -1998) que despertaron, por su manera de concebir el toreo, el interés de personalidades como el cineasta Orson Welles y el escritor norteamericano Ernest Hemingway, y a los que dedicó obras como “Fiesta y Muerte en la tarde”. Fueron los Ordoñez los que inaguraron en 1954 la corrida goyesca de Ronda, con motivo de la celebración del II centenario del nacimiento de Pedro Romero. Se trata de un festejo con vestimenta y aparato de los tiempos de Francisco de Goya. La corrida tiene lugar a principios de septiembre, coincidiendo con la más popular de las tres ferias que celebra Ronda, junto a una exhibición de carruajes y enganches y una corrida de rejoneo.


PLAZA DE TOROS DE RONDA

Día 13) La mañana paseando por Málaga e incluso sentadas en una terraza en el centro de la ciudad, no me imaginaba que era la última vez que estaba en una terraza tomando un aperitivo. Seguido al aeropuerto pues el vuelo salía a las cuatro de la tarde. Al llegar a Oviedo me informan que al día siguiente entrábamos en cuarentena, si esperamos un día más en Málaga allí estaríamos ahora. Estoy en mi casita muy obediente sin salir ni un solo día. El momento que estamos pasando es muy duro y con un futuro incierto por lo que no me sentía con ánimos de ponerme a narrar mis gratas impresiones impresiones del viaje, pero estos gratos momentos fueron los que me animaron a dejar
constancia de ellos. Y sin la esperanza de volver a viajar que es mi gran pasión. Me conformaré, qué remedio, que Isabel me lo cuente y me envíe fotos al igual que mis compañeras de viaje que son muchas. Olvido el momento penoso que estamos pasando para poder decir que ha sido un viaje muy grato, hermoso, e enriquecedor. Ahora a esperar sin desesperarnos que pronto se descubra la tan ansiada vacuna.


DIVERTIRSE EN MIJAS








CATEDRAL DE MÁLAGA

                                                                                   CORO DE LA CATEDRAL DE MÁLAGA

viernes, 1 de mayo de 2020

INCIERTO MAYO, por CRISTINA ÁLVAREZ DE CIENFUEGOS

No, no es tan solo este tibio amanecer que se refugia bajo la chapa blanquecina de un cielo colonizado por la bruma, en este atípico y calenturiento primero de mayo.
También podría ser un azulado primero de mayo mediterráneo con sus flores en los jardines, en sus altares. Con su brisa marinera ondeando sobre la marea.
No, no es ese mayo. Hoy es otro mayo, un primero de mayo confinado tras de los cristales, al socaire de lo que el gobierno disponga que haya que hacer en cada amanecer, en cada hora, en cada minuto, en cada fase, en cada franja.
No, no quiero sentir este mayo con la calentura de la política bullendo entre las manos.
No quiero, no puedo sufrir tanta hostilidad emanando hacia todos los lados de una humanidad que muestra su quejumbroso latir ya, muy agotado. Que no soporta los vaivenes de este confinamiento inhumano, poniendo en jaque la subsistencia de sus hijos, de sus padres y hermanos. Y de esos amigos que se muestran tan lejanos, tan solo un hilo de teléfono los mantiene escasamente comunicados. Y esas televisiones que continúan bramando a todas horas con los datos. Más, menos muertos, más curados,  menos infectados.
Mañana se nos brinda una tregua que hemos de estudiar con cuidado, no sea que nos
saltemos alguno de sus apartados y nos caiga encima la mano que sanciona.
¿Podré visitar mi mar tan añorado, quedará en el círculo mágico en el cual se me
permite dirigir mis pasos? Qué presente tan incierto al igual que ese futuro sin una
dirección certera, sin un timón que nos redima de tan enorme zozobra.

lunes, 27 de abril de 2020

REFLEXIONES DE UN JUBILADO, de JOSÉ ANTONIO FDEZ. VILLORIA

"SIEMPRE HAY ALGUNA LUZ EN ALGÚN SITIO"
Pues aquí estoy otra vez, tratando de expresar las reflexiones de un jubilado, que en esta ocasión y quizás por los cuarenta días de confinamiento o porque las pocas neuronas que me quedan están muy espesas, voy a ser irónico y contundente. Que este era un virus nuevo y con un comportamiento muy diferente a los anteriores es evidente, pero claro, para los países del primer mundo esto es una epidemia de “los chinos”, en Asia, África.. es decir, esto no era cosa nuestra. En este sentido, la prepotencia nos llevó a todos los países a la situación actual, incluso aunque la OMS nos advirtiera del peligro a finales de Enero. Pero no voy a ser yo quien vaya a criticar la falta de medidas a finales de Enero. A ver quién es el guapo que toma medidas de confinamiento sin tener ningún muerto encima de la mesa. Pero lo que realmente nos diferencia a unos países de otros son las medidas y la forma de llevarlas a cabo una vez que el virus se expande por el país. Mientras que unos países hicieron acopio de test y material sanitario para los sanitarios, personal de riesgo y ciudadanos en general, otros hicieron oídos sordos, creyendo desde la prepotencia e ignorancia que todo estaba controlado. ¿Y en que puesto nos encontramos nosotros? Pues en el número 1 del ranking. Los números cantan, somos el país del mundo con más muertos por millón de habitantes. Bueno ya sé que Bélgica tiene peores datos, pero es que en Bélgica cuentan los muertos de coronavirus tanto los que hicieron en test como los que no, y en España hacemos trampa (somos españoles) y solo contamos los que han hecho el test. Otro dato para estudiar a posteriori. Durante esta cuarentena nos han estado contando de todo y por todos, desde la organización Mundial de la Salud hasta el político de turno. Han cambiado de opinión en multitud de ocasiones y en contradicciones evidentes. “No es necesario llevar mascarillas, tan solo respetar la distancia social”, ahora resulta que si es necesario llevarla. Por cierto el que definió la distancia de seguridad como “distancia social” se ha quedado a gusto. Lo social implica acercamiento no distancia. Llevamos más de 20.000 muertos reconocidos, que seguro son muchísimos más. Más de la mitad son personas mayores. Personas mayores que algunos han pasado la guerra, todos la postguerra. Los mismos que han dado todo por sacar a sus hijos y nietos adelante, los que ayudaron con sus pensiones a salir a este país de la anterior crisis económica. Y ahora se están muriendo solos, SOLOS y sin entender muy bien que está pasando. ¿Es posible imaginarse una situación más cruel e injusta? Que el Mundo está padeciendo una pandemia es evidente, pero España es diferente, siempre tenemos un plus, un extra. En la anterior crisis económica mundial era un problema financiero, y España añadió además el suyo propio “el del Ladrillo”. Pues bien, ahora el mundo tiene una pandemia causada por el Covid 19, y nosotros le añadimos nuestra particular epidemia de “políticos en prácticas”, incapaces de reaccionar ante nada que no sea su propio beneficio político. Los españoles somos un pueblo solidario y hospitalario y creo que nos merecemos una clase política algo mejor. “Hay que lavarse las manos muy a menudo con agua y jabón, esto elimina el virus”, sin embargo recomiendan lavar la ropa a más de 60 grados. Por lo visto si la lavas a menos temperatura en lavadora con jabón durante una hora, el virus no se muere, solo lo mareas. Quizás hasta lo enfades y salga más cabreado. No tiene sentido, pero no voy a seguir contando cosas como estas porque todos las conocéis. El problema es que nos tratan como si fuésemos niños, no perdón, como idiotas. Cualquiera sale en televisión diciendo con contundencia lo que se debe y lo que no se debe hacer, y claro tú te lo crees. Bueno la idea de Trump de tomarte desinfectante esa no. Sale el Presidente en Televisión y anuncia que a partir del 26 de Abril los niños podrán salir acompañados de un adulto. Al día siguiente matizan y dicen que podrán salir acompañados de un adulto para ir al supermercado, al banco…. Solo le faltó añadir que tras la visita al supermercado, pasaran a merendar por casa de los abuelos para afianzar los lazos familiares. ¿¿¿???. Más tarde sale el vicepresidente para explicar que se había entendido mal. No señor, se entendió perfectamente, lo que han cambiado es la norma, y menos mal. Que en un Consejo de Ministro se discuta si se deben dejar o no salir a los niños, entiendo que se debe estudiar. Pero una vez que se decide que sí pueden salir, no se necesita más que sentido común para saber cómo hacerlo. “Sentido Común”, que necesitados están los políticos, o quizás que lejos de la realidad de la calle. Pero lo realmente preocupante, es que esas personas, son las mismas que están tomando decisiones trascendentes en este país. A los políticos de este país, en donde incluyo a todos los políticos sean del signo que sean, todo esto les viene muy grande. Son incapaces de gestionar la situación de forma global, y esto ya es un “sálvese quien pueda”. Se fueron tomando medidas siempre por detrás de los hechos, aconsejados por un no se sabe “comité de expertos”, haciendo comunicados por personas ajenas a la política, incapaces de proporcionar el material necesario y en condiciones óptimas, tomando medidas contradictorias. Todos están bloqueados a la hora de tomar decisiones por el miedo del “Coste Político” que les supondrá. Yo me pregunto ¿Qué COJ**** tiene que pasar en este país para que estos “políticos en prácticas” que tenemos reaccionen? Pues aquí estoy otra vez, tratando de expresar las reflexiones de un jubilado, que en esta ocasión y quizás por los cuarenta días de confinamiento o porque las pocas neuronas que me quedan están muy espesas, voy a ser irónico y contundente. Que este era un virus nuevo y con un comportamiento muy diferente a los anteriores es evidente, pero claro, para los países del primer mundo esto es una epidemia de “los chinos”, en Asia, África.. es decir, esto no era cosa nuestra. En este sentido, la prepotencia nos llevó a todos los países a la situación actual, incluso aunque la OMS nos advirtiera del peligro a finales de Enero. Pero no voy a ser yo quien vaya a criticar la falta de medidas a finales de Enero. A ver quién es el guapo que toma medidas de confinamiento sin tener ningún muerto encima de la mesa. Pero lo que realmente nos diferencia a unos países de otros son las medidas y la forma de llevarlas a cabo una vez que el virus se expande por el país. Mientras que unos países hicieron acopio de test y material sanitario para los sanitarios, personal de riesgo y ciudadanos en general, otros hicieron oídos sordos, creyendo desde la prepotencia e ignorancia que todo estaba controlado. ¿Y en que puesto nos encontramos nosotros? Pues en el número 1 del ranking. Los números cantan, somos el país del mundo con más muertos por millón de habitantes. Bueno ya sé que Bélgica tiene peores datos, pero es que en Bélgica cuentan los muertos de coronavirus tanto los que hicieron en test como los que no, y en España hacemos trampa (somos españoles) y solo contamos los que han hecho el test. Otro dato para estudiar a posteriori. Durante esta cuarentena nos han estado contando de todo y por todos, desde la organización Mundial de la Salud hasta el político de turno. Han cambiado de opinión en multitud de ocasiones y en contradicciones evidentes. “No es necesario llevar mascarillas, tan solo respetar la distancia social”, ahora resulta que si es necesario llevarla. Por cierto el que definió la distancia de seguridad como “distancia social” se ha quedado a gusto. Lo social implica acercamiento no distancia. Llevamos más de 20.000 muertos reconocidos, que seguro son muchísimos más. Más de la mitad son personas mayores. Personas mayores que algunos han pasado la guerra, todos la postguerra. Los mismos que han dado todo por sacar a sus hijos y nietos adelante, los que ayudaron con sus pensiones a salir a este país de la anterior crisis económica. Y ahora se están muriendo solos, SOLOS y sin entender muy bien que está pasando. ¿Es posible imaginarse una situación más cruel e injusta? Que el Mundo está padeciendo una pandemia es evidente, pero España es diferente, siempre tenemos un plus, un extra. En la anterior crisis económica mundial era un problema financiero, y España añadió además el suyo propio “el del Ladrillo”. Pues bien, ahora el mundo tiene una pandemia causada por el Covid 19, y nosotros le añadimos nuestra particular epidemia de “políticos en prácticas”, incapaces de reaccionar ante nada que no sea su propio beneficio político. Los españoles somos un pueblo solidario y hospitalario y creo que nos merecemos una clase política algo mejor. “Hay que lavarse las manos muy a menudo con agua y jabón, esto elimina el virus”, sin embargo recomiendan lavar la ropa a más de 60 grados. Por lo visto si la lavas a menos temperatura en lavadora con jabón durante una hora, el virus no se muere, solo lo mareas. Quizás hasta lo enfades y salga más cabreado. No tiene sentido, pero no voy a seguir contando cosas como estas porque todos las conocéis. El problema es que nos tratan como si fuésemos niños, no perdón, como idiotas. Cualquiera sale en televisión diciendo con contundencia lo que se debe y lo que no se debe hacer, y claro tú te lo crees. Bueno la idea de Trump de tomarte desinfectante esa no. Sale el Presidente en Televisión y anuncia que a partir del 26 de Abril los niños podrán salir acompañados de un adulto. Al día siguiente matizan y dicen que podrán salir acompañados de un adulto para ir al supermercado, al banco…. Solo le faltó añadir que tras la visita al supermercado, pasaran a merendar por casa de los abuelos para afianzar los lazos familiares. ¿¿¿???. Más tarde sale el vicepresidente para explicar que se había entendido mal. No señor, se entendió perfectamente, lo que han cambiado es la norma, y menos mal. Que en un Consejo de Ministro se discuta si se deben dejar o no salir a los niños, entiendo que se debe estudiar. Pero una vez que se decide que sí pueden salir, no se necesita más que sentido común para saber cómo hacerlo. “Sentido Común”, que necesitados están los políticos, o quizás que lejos de la realidad de la calle. Pero lo realmente preocupante, es que esas personas, son las mismas que están tomando decisiones trascendentes en este país. A los políticos de este país, en donde incluyo a todos los políticos sean del signo que sean, todo esto les viene muy grande. Son incapaces de gestionar la situación de forma global, y esto ya es un “sálvese quien pueda”. Se fueron tomando medidas siempre por detrás de los hechos, aconsejados por un no se sabe “comité de expertos”, haciendo comunicados por personas ajenas a la política, incapaces de proporcionar el material necesario y en condiciones óptimas, tomando medidas contradictorias. Todos están bloqueados a la hora de tomar decisiones por el miedo del “Coste Político” que les supondrá. Yo me pregunto ¿Qué COJ**** tiene que pasar en este país para que estos “políticos en prácticas” que tenemos reaccionen? Pues aquí estoy otra vez, tratando de expresar las reflexiones de un jubilado, que en esta ocasión y quizás por los cuarenta días de confinamiento o porque las pocas neuronas que me quedan están muy espesas, voy a ser irónico y contundente. Que este era un virus nuevo y con un comportamiento muy diferente a los anteriores es evidente, pero claro, para los países del primer mundo esto es una epidemia de “los chinos”, en Asia, África.. es decir, esto no era cosa nuestra. En este sentido, la prepotencia nos llevó a todos los países a la situación actual, incluso aunque la OMS nos advirtiera del peligro a finales de Enero. Pero no voy a ser yo quien vaya a criticar la falta de medidas a finales de Enero. A ver quién es el guapo que toma medidas de confinamiento sin tener ningún muerto encima de la mesa. Pero lo que realmente nos diferencia a unos países de otros son las medidas y la forma de llevarlas a cabo una vez que el virus se expande por el país. Mientras que unos países hicieron acopio de test y material sanitario para los sanitarios, personal de riesgo y ciudadanos en general, otros hicieron oídos sordos, creyendo desde la prepotencia e ignorancia que todo estaba controlado. ¿Y en que puesto nos encontramos nosotros? Pues en el número 1 del ranking. Los números cantan, somos el país del mundo con más muertos por millón de habitantes. Bueno ya sé que Bélgica tiene peores datos, pero es que en Bélgica cuentan los muertos de coronavirus tanto los que hicieron en test como los que no, y en España hacemos trampa (somos españoles) y solo contamos los que han hecho el test. Otro dato para estudiar a posteriori. Durante esta cuarentena nos han estado contando de todo y por todos, desde la organización Mundial de la Salud hasta el político de turno. Han cambiado de opinión en multitud de ocasiones y en contradicciones evidentes. “No es necesario llevar mascarillas, tan solo respetar la distancia social”, ahora resulta que si es necesario llevarla. Por cierto el que definió la distancia de seguridad como “distancia social” se ha quedado a gusto. Lo social implica acercamiento no distancia. Llevamos más de 20.000 muertos reconocidos, que seguro son muchísimos más. Más de la mitad son personas mayores. Personas mayores que algunos han pasado la guerra, todos la postguerra. Los mismos que han dado todo por sacar a sus hijos y nietos adelante, los que ayudaron con sus pensiones a salir a este país de la anterior crisis económica. Y ahora se están muriendo solos, SOLOS y sin entender muy bien que está pasando. ¿Es posible imaginarse una situación más cruel e injusta? Que el Mundo está padeciendo una pandemia es evidente, pero España es diferente, siempre tenemos un plus, un extra. En la anterior crisis económica mundial era un problema financiero, y España añadió además el suyo propio “el del Ladrillo”. Pues bien, ahora el mundo tiene una pandemia causada por el Covid 19, y nosotros le añadimos nuestra particular epidemia de “políticos en prácticas”, incapaces de reaccionar ante nada que no sea su propio beneficio político. Los españoles somos un pueblo solidario y hospitalario y creo que nos merecemos una clase política algo mejor.

domingo, 26 de abril de 2020

PORQUE NECESITABA CONTARLO AL MUNDO...

SIEMPRE TE RECORDAREMOS, MANOLO

Ella, mi amiga, hoy tuvo la necesidad de contar lo mal que se sentía, porque  le duele esta terrible situación en la que estamos. Y me lo contó precisamente  a mí, a quien tantas conversaciones sobre sus hijos tuvo con Manolo. Ese hombre que tenía  un millón de amigos que dice la canción. Entre ellos, yo. Una suerte haberlo conocido y otra la amistad de sus hijos. 


Cada uno decide cual es el objetivo de su FB, todos son muy lícitos. En mi caso siempre ha sido por dos motivos, uno a nivel personal para compartir alegrías con mi gente, sobre todo con aquella a la que físicamente es imposible ver y que sabes que hacen suya tu felicidad, porque ese es el significado de la amistad, y en ese sentido soy la persona más afortunada del mundo precisamente por tener amigos por todo el mundo. A nivel laboral, mi campo es el del turismo y la comunicación, y por ello disfruto compartiendo casi tanto como disfruto trabajando. Es la primera - y espero última- vez que mi publicación tiene un carácter político, necesito hacerlo.
La paradoja española: el ciudadano da ejemplo al gobierno y no el Gobierno al ciudadano. Adoro a mi país y estoy orgullosa de ser española. Siento admiración por la mayoría de mis compatriotas, ciudadanos de bien; pero indignación por el Gobierno que (no) me representa.
Juzgar la gestión de nuestro gobierno en semejante situación no es un acto de traición, sino más bien, de patriotismo.
No concibo un Gobierno que no es capaz de poner un crespón negro en su bandera, máxima enseña nacional, por sus más de 22.000 muertos.
Un Gobierno que exige el máximo sacrificio a los españoles pero que no es capaz ni de suprimir sus dietas por desplazamiento –cuando la mayoría están en su casa por la escasísima actividad en las cámaras-, como para pensar en reducción de sueldos como han hecho muchos de sus homólogos en otros países. Deberían de seguir el ejemplo de la alcaldesa de Fortuna (Murcia): reducción de un 25% o del gobierno municipal de La Laguna (Tenerife): reducción de un 30%. Una vez más, los políticos de corporaciones menores, de contacto directo con el pueblo, son los de verdad. Siempre lo decía mi padre: el político de raza suele ser el que hace grandes cosas en lugares pequeños.
Admiro a los niños, que a pesar de haber sido máximos sufridores de un encierro que ya dura demasiado, nos han dado una lección de comportamiento.
Me indigna un Gobierno que habla a los adultos como niños y a los niños como adultos.
Me indigna un gobierno que exige responsabilidad para evitar contagios y cuyos miembros no predican con el ejemplo.
Admiro- y añoro- a nuestros mayores. A los que debemos lo que somos y que en el ocaso de la vida, cuando deberían de gozar de la tranquilidad y la paz tan merecidas y por supuesto del cariño y los abrazos de los suyos; deben vivir esta situación con la máxima preocupación por ser los más vulnerables y lo que es peor, en la más cruel soledad.
Me indigna un Gobierno cuyo representante de Derechos Sociales no ha sido capaz ni de una sola comparecencia ni por supuesto una disculpa –donde vamos a parar- por la dantesca situación vivida en los centros de la 3ª edad (es más bonito salir como salvador de los niños, ¡¡qué hipocresía!!). Cualquiera de los trabajadores de los centros geriátricos que decidieron voluntariamente confinarse con sus mayores, poniendo en riesgo su salud y sacrificando su vida personal, se merece mucho más que usted, Señor Iglesias, estar al frente del Ministerio de Derechos Sociales.

Y además de indignarme me produce la más profunda de las tristezas el que no se haya permitido a un hijo despedir a una madre. Agrupamientos en un plató de televisión para hablar de frivolidades: si; reuniones de unos hijos –debidamente protegidos- alrededor de un féretro de un padre o una madre para unidos consolarse y darle la despedida que se merece: no. Me temo que quien haya sufrido este desgarro tan inhumano, no lo podrá superar en la vida.
Admiro a una sociedad generosa que se retroalimenta y se respeta. Que aplaude la profesionalidad y el coraje de sus conciudadanos, se reinventa para poder ser provechosa a su país e incluso presta sus servicios de forma gratuita pues su máxima es ayudar a quien lo necesita.
Me indigna un Gobierno que no respeta ni a sus Instituciones. Ni a su Majestad el Rey, símbolo de la Unidad y de la Permanencia del Estado (a quien habían prometido fidelidad, eso es coherencia e integridad, si Señor). Ni por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: esas que han levantado hospitales de campaña en tiempo récord, han desinfectado esos centros geriátricos que ustedes han olvidado y llevado la compra a personas mayores. Eso si es ejemplo de cumplimiento del deber. Ni tampoco al Consejo General del Poder Judicial, al que se ha querido acusar de prevaricación. Inadmisible. Al igual que es inadmisible que el Presidente del Gobierno lo consienta –como siempre un rehén a quien no le importa su cautiverio lo más mínimo, siempre y cuando éste sea en la Moncloa-. Ni a sus compañeros de gobierno, entre los que se encuentran tres jueces. Paso palabra.
Admiro a empresarios que se han esforzado por evitar un ERTE aún a costa de su bienestar personal. Mención de honor una vez más a don Amancio Ortega, quien además de generosísimas donaciones a nivel personal, el grupo que preside, Inditex, ha sufragado el coste de toda su plantilla integrada en España por unos 50.000 trabajadores al menos hasta el 15 de abril. Me parece inadmisible que el Gobierno no reconozca ni agradezca su labor.
Ojalá tuviésemos un Amancio Ortega en el Gobierno. Que diferentes serian las cosas.
Siento lástima por los casi 3 millones de españoles que han sufrido un ERTE y que cada vez temen más poder recuperar su puesto de trabajo. Y siento lástima, pero de otro tipo, por la Ministra de Trabajo que no es capaz de explicar lo que eso significa. Qué poco, o más bien, nulo, amor propio. Que falta de respeto al prójimo, a su país. Y siento desprecio hacia una ministra de Hacienda y portavoz del gobierno que amenaza con penalizar a aquellos empresarios que aprovechen la situación para despedir a un trabajador. Una insinuación así en un momento de frenazo radical de la actividad económica, lo único que transmite es animadversión hacia el empresariado. Recordémosle a la señora ministra que la riqueza de un país es aquella de su tejido empresarial, que son los empresarios los que crean puestos de trabajo y que su sueldo, señora ministra, se lo pagamos los españoles que cotizamos –o cotizábamos- Por cierto, un humilde consejo: con lo gratificante que es sentirse útil, quizás debería plantearse volver a ejercer la medicina, dónde en este aciago momento, todas las manos son pocas; en lugar de ser portavoz de insensateces como la comentada o la de plantear como opción de primera salida de los niños tras más de un mes confinados, ir al supermercado. En fin, pido el comodín de la paciencia.
Continuando con los ERTES. ¿Por qué no se ha aplicado en el Congreso los Diputados y el Senado? De los 350 diputados y 265 senadores: ¿cuántos están desempeñando sus funciones? ¿Por qué reciben un trato de favor respecto al resto de trabajadores compatriotas, esos a los que representan? Se alude que legalmente no es posible hacerlo porque no están en contrato laboral. Pido el comodín de la explicación de un experto porque no entiendo nada.
Admiro por supuesto a todos los trabajadores que siguen al pie del cañón para que a los que debemos quedarnos en casa no nos falte de nada. Mención especial a los sanitarios, en primera línea de esta terrible batalla. Trabajando sin desaliento a pesar de las trágicas circunstancias. Prescindiendo a estar con sus familias y poniendo en riesgo su salud. Nadie en su sano juicio puede comprender como en el cuadragésimo primer día de Estado de alarma se siguen contagiando sumando ya unos 35.000 a esa deshonrosa lista de personal sanitario positivo en el test. Tests, de los cuales, una partida cuyo coste fue de unos 17,10 millones de euros estaba defectuosa. Laboratorio proveedor Interpharma, S.A. ubicado en Santa Coloma de Gramamet, localidad a 27 kms de de La Roca de Valles, dónde el señor Illa fue alcalde.
Por cierto, el señor Illa es licenciado en Filosofía y tiene un máster en Administración de Empresas. Es un buen curriculum vitae, no lo niego. Pero no ha ejercido laboralmente en el ámbito de la sanidad, ni en cualquier otro. Ha ocupado distintos cargos políticos desde que acabo de cursar sus estudios. Siempre he pensado que para poder ejercer bien la política, el servicio a los españoles, hay que conocer de verdad la realidad de los españoles, la realidad del trabajo del día a día en una empresa, sea de índole que sea. Vuelvo a poner el ejemplo del Sr. Ortega cuya hija ocupó todos los posibles cargos dentro de Inditex, antes de ocupar la dirección. Conociendo el trabajo desde sus entrañas, puedes dirigirlo. En este sentido, su homóloga lusa, doña Marta Temido, además de tener un Máster en gestión y economía de la salud, Doctorado en salud internacional y ha sido gerente de varios hospitales. En Portugal hay 7,54 muertes por millón de habitantes y en España 45,6. Es obvio que su gestión ante el covid19 es muchísimo mejor que la nuestra, casi nada es casual en la vida, no en vano estamos hablando de una crisis sanitaria, ¿no? Ahora es cuando nos damos cuenta de lo importantísimo que es tener a las personas adecuadas al frente.
Siguiendo con los despropósitos, recordemos que algunos de los sanitarios que sufrieron contagio fue, agárrense a sus cinturones, por llevar una de las mascarillas defectuosas que el gobierno adquirió al proveedor Garry Galaxy por un coste de unos 2,10 millones de euros.
Que chapuza. Pido el comodín de la llamada o mejor dicho, de la consulta telemática. Esa que hicieron con los niños el pasado 18 de abril don Pedro Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias; y don Pedro Duque, ministro de Ciencia e Innovación.
Este último no sabía casi ni cómo ponerse la mascarilla (tras más de un mes del Estado de alarma) y al hacerlo le entraba incluso la risa. ¡¡Cómo tiene tanta guasa la situación en cuestión!!. Igual pensó que siendo para niños, había que ponerle humor y no tuvo en cuenta que los niños se lo están tomando muy en serio y dándonos una lección, y lo que es peor, quizás algunos de esos niños que les estaban viendo, hayan perdido a uno de sus abuelos durante esta terrible pandemia, precisamente por no haber tenido una mascarilla. Bochornoso.
Y ya que estamos con las mascarillas, ante el precio abusivo de las mismas en las farmacias (esto da para otro capítulo) el gobierno decide intervenir y fijar –sin previa consulta a los farmacéuticos del precio coste- el precio al público de 0,96 €.

Punto número 1: los farmacéuticos son los que asumen las pérdidas pero es el gobierno el que se cuelga la medalla.

Punto número 2: ¿cómo pueden proponer un precio que implica tener que dar un cambio de 4 céntimos con la incomodidad que eso supone a nivel stock de monedas –más visitas al banco- y a nivel epidemiológico - más monedas en circulación-.

Admiro a los profesores que están esforzándose al máximo por ayudar a sus alumnos en esta terrible e inédita situación. Me indigna la actitud del ministro de Universidades que cuando se le pide consejo sobre la forma de evaluación les lanza la pelota a los rectores de las CC.AA.
Si alguien tenía alguna duda de la necesidad de crear este ministerio, desgajándose del de Ciencia, ahí tiene la respuesta. Otro sueldo inútil soportado por los españoles y que no redunda en beneficio alguno. No creo que en ningún otro momento en la historia – confiemos- vuelva a ser tan necesaria la acción como en el momento actual. Si este ministerio ahora no ha sido provechoso, nunca lo será. Esto nos hace reflexionar de nuevo sobre el manido debate de la transferencia a las autonomías en materias tan enjundiosas como la salud, la educación y la justicia. ¿No deberían de ser iguales para todos los españoles? Esa es la verdadera igualdad, y no la absurda paridad y el hablar de los niños y las niñas. Y además, cuantos sueldos inútiles se ahorrarían o mejor dicho, cuánto dinero del bolsillo de los españoles se dedicarían a fines útiles para los españoles.
Nos hemos cansado de los “Aló Presidente” protagonizados por nuestro no presidente, el mismo que critica las dictaduras y presume de ser adalid de la democracia. Nos hemos cansado de ser muy obedientes pensando que así éramos solidarios. Nos hemos cansado de no compararnos con países vecinos en que se puede pasear o hacer deporte. Nos hemos cansado de ver como nuestra economía se descalabra sin solución, ya se habla de una cercana reducción del PIB entre el 8 y un 15%. Sabemos que estamos sufriendo una pandemia a nivel global, lo peor que ha vivido España en la historia reciente desde la Guerra Civil Española, pero precisamente por eso, exigimos tener un Gobierno digno que nos represente. Y no un Gobierno que empieza a parecer que quiere recluirnos en casa y anularnos. Un Gobierno que cada vez tiene más tintes marxistas y leninistas y recuerda más al de la pobre y querida Venezuela. No me quiero ni imaginar que en esta terrible situación, el Gobierno actual hubiese estado en la oposición. Las revueltas independentistas hubiesen parecido un episodio de la Casa de la Pradera en comparación a las que podía haber habido, no quiero ni pensar los calificativos que hubiese recibido el gobierno obligar a los ciudadanos a quedarse en casa y por el número de fallecidos. Paso pensamiento porque me entran escalofríos.
Y todo ello, para ostentar el deshonroso record mundial de muertos por millón de habitantes después de Bélgica. España no se lo merece.
Con ellos quiero acabar, D.E.P todos ellos y mucho ánimo para sus seres queridos.

Gracias a todos los españoles que de verdad quieren a su país y están dispuestos a sacrificarse por él y sus compatriotas.                                                                      
                                                                                                     L.A.